Charla Club · Versión del 14 de septiembre de 2026
Borrador pendiente de revisión legal
Este texto todavía no está en vigor: puede cambiar antes de abrir, y lo marcado como pendiente está por decidir.
Normas de la sala
Charla Club es para conversar. Aquí cabe cualquier tema legal, y una norma solo existe si protege a una persona concreta o la exige la ley.
Qué es una sala
Una sala es un grupo de hasta 8 personas que hablan por voz a una hora fija, 45 minutos si quien la crea no elige otra duración. Puede tener anfitrión o no tenerlo. El anfitrión es siempre una persona real, y la mesa es la sala de un anfitrión concreto. Cualquiera puede crear una sala, con su título y su categoría.
La sala es de voz: aquí nadie te ve. La cámara existe solo en una llamada con alguien de «Tu gente», y allí es tuya: la enciendes si te apetece, la apagas cuando quieras, y os veis solo si la encendéis los dos. Para el vídeo, una de las dos tiene que tener el plan de socio.
Para entrar
- Tienes 18 años o más.
- Usas tu nombre de pila y una foto tuya, actual, en la que se te vea la cara. Aquí no hay anonimato: vas a hablar con personas, y ellas contigo.
- Dices «voy» antes de que empiece. Si al final no puedes venir, suelta tu sitio: queda libre para otra persona, y ese día ya no puedes apuntarte a otra mesa.
- Entras con el micrófono cerrado, y lo abres tú cuando quieras hablar. También puedes entrar solo a escuchar.
De qué se puede hablar
De cualquier tema que sea legal. La salud, el duelo, la fe, la política, la sexualidad o el dinero caben como cualquier otro. Se puede discrepar, criticar una ley o contar una multa. Una opinión que molesta no es una falta.
Lo que no se permite:
- Nada que sea delito ni anime a cometerlo.
- Dañar a una persona concreta: acosarla, amenazarla o humillarla.
- Insultar a alguien o burlarse de él.
- Captar, vender o estafar: pedir o dar dinero, Bizum o «inversiones», o venir a vender productos o cursos. Hablar de dinero o de fe, sí.
- Contenido sexual en la sala. Hablar de sexualidad como tema, sí.
- Grabar a los demás.
- Contar fuera de la sala algo que identifique a otra persona de la sala.
En el chat de la sala, en los mensajes de «Tu gente» y en el título de una sala no pasan números de teléfono ni enlaces acortados, y en los mensajes tampoco datos para cobrar o pagar.
Si alguien te gusta
Que alguien te guste no es una falta. Un comentario no es una falta; insistir después de un no, sí. Y el no no siempre se dice en voz alta: un cambio de tema o un silencio también lo son. Pedir el teléfono una vez, bien; volver a pedirlo después de un no, no.
Quien cuida la sala
Si la sala tiene anfitrión, reparte la palabra y cuida la conversación. Si lleva un rato hablando otra persona, espera; si llevas un rato tú, deja hueco. El anfitrión puede silenciar a alguien y sacarle de la sesión sin discusión. Sus decisiones se revisan después, no en directo.
Tenga anfitrión o no, la sala tiene detrás a una persona con nombre, su anfitrión o quien la creó, y la moderación de Charla Club puede entrar en cualquier sala, siempre a la vista: aparece como «Moderación de Charla Club» y puede sacar a alguien o cortar la sala.
Puedes irte cuando quieras, sin dar explicaciones.
Lo que se dice en la sala
No grabamos las conversaciones ni las transcribimos, y nadie las escucha desde fuera: quien escucha está en la sala, y lo ves.
El chat de la sala se borra al cerrarla. Solo se guarda si alguien denuncia, y entonces solo lo que escribió la persona denunciada.
El botón de pánico. Está siempre arriba, en cualquier sala y en cualquier llamada, y se mantiene pulsado un segundo. Te saca al momento a ti, y a nadie más, y avisa a una persona de Charla Club, que revisa lo que cuentes. En la app de Android, tu teléfono guarda mientras hablas los últimos 60 segundos de lo que oyes, nunca tu propio micrófono, pisándose a sí mismo; si pulsas el botón, se congelan, y solo salen del teléfono si denuncias. Se borran a los 30 días.
«Tu gente»
Al terminar una sala puedes marcar en privado con quién volverías a hablar. Nadie ve una marca que no sea mutua. Si os marcáis las dos, cada una aparece en «Tu gente» de la otra: podéis escribiros y llamaros, y es una conversación entre las dos, sin nadie más.
En privado, entre dos adultos que se han elegido, el contenido sexual no está prohibido. Lo que no se ha pedido sigue siendo acoso.
Si alguien de «Tu gente» te incomoda, quita a esa persona de «Tu gente»: deja de poder escribirte, llamarte y coincidir contigo en una sala, sin enterarse. Y puedes denunciarla desde vuestra conversación: no se le dice quién ha sido, y una persona lo revisa.
Si algo te incomoda
Díselo al anfitrión, usa el botón de pánico o escríbenos a admin@charlaclub.com. Lo leemos siempre, y nunca decimos quién nos ha contado nada: ni a la persona de la que nos hablas, ni a la sala. Para avisar de contenido ilegal, también sin cuenta, está el punto de contacto.
Si alguien se pasa
Miramos qué hizo la persona y si lo repitió, no qué creemos que quería.
- Según lo que pase: un aviso por escrito, una suspensión de 7 días por una falta leve o una de 30 días por una falta grave. Lo más grave no pasa antes por el aviso.
- Un veto sin plazo solo lo decide una persona, después de revisarlo.
- Cada sanción se explica por escrito, con la norma delante, y la lees en la app, en «Sobre tu cuenta». Tienes 14 días para pedir que se revise, desde esa misma pantalla o escribiendo a admin@charlaclub.com, y te contestamos por escrito en 72 horas como mucho.
- Mientras se revisa una denuncia seria, como la de un botón de pánico, la cuenta denunciada puede quedar en pausa. Se le dice qué no puede hacer y cómo pedir que se revise, y la pausa la levanta siempre una persona.
Si alguien parece menor
Se le saca de la sala y su cuenta queda suspendida hasta que pruebe que tiene 18 años, enseñando su documento en persona y sin que se haga ninguna copia. Si lo prueba, vuelve.
Una cosa más
La sala es conversación entre iguales, no ayuda profesional. Si estás pasando un momento muy malo, llama a la línea de ayuda de tu país; en una emergencia, al 112.
Estas normas forman parte de las condiciones.