Charla Club · Versión del 14 de septiembre de 2026
Borrador pendiente de revisión legal
Este texto todavía no está en vigor: puede cambiar antes de abrir, y lo marcado como pendiente está por decidir.
Qué hacemos con tus datos
Quién es responsable
Pendiente: responsable del tratamiento: nombre o razón social, NIF y domicilio. Pendiente del asesor.
Pendiente: delegado de protección de datos, si lo hay.
Para todo lo que tenga que ver con tus datos, escríbenos a admin@charlaclub.com.
Qué guardamos y para qué
Tu cuenta. Tu correo, tu nombre de pila, tu fecha de nacimiento, el país desde el que te das de alta, tu huso horario, tu idioma y la fecha y la versión de estos textos que leíste. Sirven para darte acceso, organizar las salas y comprobar que tienes 18 años o más. Al darte de alta no pedimos teléfono, apellidos ni ciudad. Base legal: el contrato (art. 6.1.b del RGPD).
Tu género, si lo indicas. Solo para el interruptor «solo con personas de mi mismo género», que está apagado si no lo enciendes tú. Lo declaras tú.
Pendiente: el interruptor todavía no existe. Cuando exista: si el género se pide en el alta o solo al encender el interruptor, que no sirve para nada más ni sale a nadie, cuánto se guarda y su base legal.
Tu foto. Antes de que la vea nadie la comprueba un programa, en nuestro propio servidor: solo mira si hay contenido sexual explícito y solo puede aprobarla, nunca rechazarla. Si no la aprueba, la revisa una persona antes de que la vea nadie; y lo que aprueba lo repasa una persona después. Ningún programa hace reconocimiento facial, ni la compara con un documento, ni calcula tu edad, ni deduce nada de ti. Guardamos tres tamaños sin datos ocultos (ni ubicación ni datos de la cámara) y nunca el original. Hasta que está revisada, los demás ven tu inicial. La ven, en cuanto está aprobada, todas las personas con cuenta en Charla Club allí donde la aplicación enseña tu nombre: en las salas que llevas, en la tarjeta de una sala a la que vais las dos, dentro de una sala (hables o solo escuches), al terminarla, en «Tu gente» y en una llamada. No la ve nadie con quien tengas un bloqueo o un «prefiero que no», lo pusieras tú o la otra persona. No hay perfiles ni buscador de personas, y nadie puede descargar las fotos en bloque. Además la ven quien la revisa; si hay una denuncia en la que apareces, quien la revisa; y el responsable de Charla Club, en la lista de cuentas del panel de administración, solo después de escribir un motivo. Cada vez que alguien del equipo la abre, queda apuntado quién, cuándo y por qué. Base legal: el contrato.
Pendiente: si la foto puede entregarse a una autoridad, por ejemplo ante un posible delito contra menores, y en qué casos. Pendiente del abogado.
Tus salas. A qué salas dices «voy», si fuiste y cuánto rato. Cuando dices «voy» a una mesa, las demás personas que también van ven tu nombre de pila y tu foto, si ya está revisada. Si creas una sala, su título, su categoría y tu nombre de pila salen en el listado para quien lo mire, salvo que la sala no salga en él. En las salas de temas delicados, como la salud o la fe, y en las de la categoría «Otra», no apuntamos de qué iba la sala a la que fuiste. Si invitas a alguien de «Tu gente» a tu sala, guardamos a quién invitaste. Base legal: el contrato.
El chat de la sala. Lo que escribes en el chat de una sala se borra al cerrarla. Si alguien denuncia, se conservan solo los mensajes de la persona denunciada, hasta que se borre la denuncia.
Lo que escribes pasa por un filtro. Un programa en nuestro servidor mira los títulos de las salas para parar números de teléfono y enlaces acortados, y el chat de la sala y los mensajes de «Tu gente» para parar además datos para cobrar y peticiones de dinero. Si escribes palabras de crisis, te enseña a ti las líneas de ayuda de tu país, sin avisar a nadie y sin apuntarlo. Base legal: interés legítimo en proteger a las personas que usan Charla Club.
«Tu gente». Al terminar una sala, con quién marcaste que volverías a hablar: nadie más lo ve si la marca no es mutua. Si os marcáis las dos, sois de «Tu gente» y se abre vuestra conversación: los mensajes entre las dos, que solo leéis vosotras dos, tampoco nuestro equipo, salvo lo que se conserva con una denuncia. Y a quién has quitado de «Tu gente», para que no pueda escribirte, llamarte ni coincidir contigo. Base legal: el contrato.
Si pides una conversación de dos sin haber coincidido antes, cuando exista: cuándo la pediste y a qué horas querías hablar. Base legal: el contrato.
Tus llamadas. Entre dos personas de «Tu gente» podéis llamaros. De cada llamada guardamos quién llamó, cuándo, si se contestó y cuánto duró, y en vuestra conversación la fecha de la primera vez que os oísteis y de la primera vez que os visteis por vídeo. Nunca lo que se dijo ni lo que se vio. Nadie más puede entrar en una llamada, tampoco nuestro equipo. Base legal: el contrato.
Tu voz y tu imagen. En una sala, tu voz viaja en directo por nuestro servidor de Madrid hasta las demás personas; en las salas no hay cámara. En una llamada, tu voz, y tu imagen si enciendes la cámara, viajan igual hasta la otra persona, que solo te ve si también enciende la suya. No se graban ni se transcriben.
El botón de pánico. En la app de Android, mientras estás en una sala o en una llamada, tu teléfono guarda en su memoria los últimos 60 segundos de lo que oye, nunca tu propio micrófono, y los va pisando. Si pulsas el botón y denuncias, esos segundos se suben con tu denuncia; si no denuncias, se tiran. En la web no se guarda nada. Lo que se sube se borra a los 30 días, solo lo escucha el responsable de Charla Club con un motivo escrito, cada escucha queda apuntada, y se entrega a la autoridad si lo pide.
Pendiente: la base legal del búfer del pánico (interés legítimo o consentimiento propio), y si en una llamada, donde identifica sin duda a la otra persona, cambia algo. Pendiente del abogado.
Si tienes el plan de socio regalado. Quién te lo dio, cuándo y por qué, y, si se retira, cuándo y por qué. Sirve para darte las ventajas del plan, entre ellas el vídeo en las llamadas. No es un pago. Base legal: el contrato.
Tus contactos. Cuando invitas a alguien a una sala por correo, guardamos su dirección y el nombre que escribiste en tu agenda de contactos, para que no tengas que escribirlos otra vez; también puedes añadir contactos a mano. Tu agenda es solo tuya: no la cruzamos con la de nadie, no sugerimos a nadie y no te decimos si un contacto tiene cuenta. No importamos la agenda de tu teléfono.
Pendiente: la base legal de la agenda de contactos (interés legítimo, o la exención doméstica con Charla Club como encargado). Pendiente del abogado.
Los avisos al móvil y al navegador. Si los aceptas, el identificador que tu teléfono o tu navegador nos da para mandarte avisos, y una clave para que tu teléfono nos pregunte qué dice cada uno. El aviso sale vacío: lo que dice lo pide después tu teléfono a nuestro servidor. Al cerrar sesión, ese teléfono deja de recibirlos. Base legal: el contrato.
Los correos que te mandamos. Qué correo salió, cuándo y a qué huella de tu dirección, nunca la dirección en claro. Base legal: el contrato.
Tu dirección IP. La usamos para saber desde qué país entras, con una base de datos de países instalada en nuestro propio servidor: para eso tu IP no se manda a nadie. Mientras te das de alta guardamos una huella de tu IP, no la IP, para frenar abusos. Base legal: el contrato, porque tú pides entrar. El registro de accesos del servidor guarda la IP entera, por seguridad.
Pendiente: la base legal y el plazo del registro de accesos con la IP entera, y cuánto guardan los demás registros del servidor. Pendiente del abogado.
Si te apuntas a la lista de espera. Tu correo, tu ciudad si la escribes y la hora que prefieres, para avisarte cuando abra. Base legal: tu consentimiento, que puedes retirar cuando quieras.
Si alguien te invita. Tu correo, que nos da quien te invita, para mandarte la invitación. Si te invita a una sala, en la invitación no guardamos tu dirección ni tu nombre, solo una huella de la dirección en el registro de correos enviados; pero quien te invita te guarda en su agenda de contactos, y el correo de la invitación te lo dice. Si no quieres estar en ninguna agenda, escríbenos a admin@charlaclub.com: te quitamos de todas a la vez y no vuelves a entrar en ninguna. Si es una invitación a probar Charla Club antes de que abra, la base legal es el interés legítimo en decidir quién la prueba.
Si pides que te mandemos el enlace para abrirlo en el ordenador. Cualquiera puede escribir una dirección para recibir ese enlace, tenga cuenta o no. No guardamos la dirección: solo una huella suya en el registro de correos enviados, para no mandar más de unos pocos al día a la misma dirección. El correo lleva el enlace para no recibir más.
Pendiente: base legal de los correos a direcciones sin cuenta (el código para entrar, la invitación y el enlace para el ordenador). Pendiente del abogado.
Denuncias y sanciones. Si denuncias a alguien, si alguien te denuncia o si se sanciona tu cuenta, guardamos lo que pasó y lo que se decidió. Si denuncias desde una conversación, se conservan los últimos 20 mensajes de la persona denunciada, nunca los tuyos. Lo que se conserva de un chat o de una conversación solo lo lee el equipo con un motivo escrito, y cada lectura queda apuntada. A quien denuncia le decimos si hubo medidas o no, nunca cuáles; a quien se denuncia no le decimos nunca quién ha sido. Base legal: interés legítimo en proteger a las personas que usan Charla Club, y la obligación de explicar las decisiones (art. 17 del Reglamento de Servicios Digitales).
No vendemos tus datos ni los usamos para publicidad.
Dónde están y quién nos ayuda
Lo que guardamos nosotros, la base de datos, las fotos y los registros, está en un servidor de Kamatera en su centro de datos de Madrid. La copia diaria que hace Kamatera del servidor se queda en Madrid y dura 14 días.
Pendiente: si la copia diaria de Kamatera va cifrada y quién puede leerla, y las copias en el ordenador del responsable: dónde están, si van cifradas y cuánto duran. Pendiente de la respuesta escrita de Kamatera, de decidir y del abogado.
Nos ayudan estos encargados del tratamiento:
- Clerk, empresa de Estados Unidos: tu correo y los datos técnicos de tus sesiones, para que puedas entrar. Su protección contra accesos automáticos pasa por Cloudflare.
- Resend, empresa de Estados Unidos que envía desde servidores en Irlanda: manda nuestros correos. Recibe tu dirección, tu nombre de pila y el texto de cada correo: el código para entrar, los avisos de tus salas, las invitaciones y, si toca, lo que se decidió sobre tu foto o tu cuenta. No mide si abres los correos ni si pulsas sus enlaces.
- Kamatera: el servidor de Madrid. Su matriz es israelí, e Israel tiene una decisión de adecuación de la Comisión Europea.
- Apple y Google, para los avisos al móvil, y el servicio de avisos de tu navegador si los aceptas en la web: reciben un aviso vacío y el identificador de tu dispositivo, nada más. Lo que dice el aviso, como «Myla te llama», lo pide después tu teléfono a nuestro servidor.
Ni Clerk ni Resend reciben tu foto.
Pendiente: la garantía de cada transferencia fuera del Espacio Económico Europeo (Clerk y Resend), cuánto guarda Resend cada correo según su contrato, los subencargados de Kamatera y desde dónde da soporte, y cómo se declara que Resend recibe las decisiones sobre tu foto. Pendiente del abogado.
Cuánto tiempo
- Tu cuenta y tu foto aprobada: mientras tengas cuenta.
- Un alta que no terminaste, sin foto: se borra a los 30 días.
- Una foto rechazada o que cambiaste: el fichero se borra en la limpieza de la noche siguiente a que pase un día, así que en dos días como mucho. Queda apuntado el motivo y quién la revisó.
- La huella del código para entrar y de tu IP: dos días como mucho, por la misma limpieza de cada noche.
- Tus «voy»: 90 días desde la sala.
- Las invitaciones a una sala que haces a «Tu gente» dentro de la app: 90 días.
- Tus peticiones de conversación y las horas que pediste: 90 días.
- Cuánto rato estuviste en cada sala: 90 días. Que estuviste en ella: dos años.
- El chat de una sala: se borra al cerrarla.
- Con quién marcaste que volverías a hablar: dos años.
- Tus mensajes en «Tu gente»: no caducan. Si la otra persona se da de baja, sus mensajes se van con su cuenta, y vuestra conversación se queda en tu «Tu gente», solo para leer, con los tuyos, hasta que tú la elimines. Cuando ya no queda ninguna de las dos, se borra entera.
- A quién has quitado de «Tu gente»: mientras tengas cuenta.
- Tus llamadas: a qué hora exacta entró y salió cada una, 90 días. Que hubo una llamada, quién llamó y cuándo: mientras siga vuestra conversación.
- Los segundos del botón de pánico: 30 días. Quién los escuchó: un año.
- Quién leyó lo que se conservó con una denuncia: un año.
- Tus contactos: uno añadido a mano al que no invitas se borra a los 30 días; los demás, mientras tengas cuenta, y a los dos años sin usarlos.
- Un plan regalado: mientras lo tengas; retirado, un año después de retirarlo.
- El identificador para los avisos al móvil: hasta que cierras sesión o, si no se usa, seis meses.
- El registro de correos enviados: 90 días; si no tenías cuenta, como con el código, la invitación o el enlace para el ordenador, 30 días.
- La lista de espera: un año.
- Una invitación a probar Charla Club: si nadie la usa, 180 días; si se retira, 90 días.
- Las denuncias: un año, y ninguna se borra mientras siga abierta.
- Quién del equipo abrió tu foto: un año.
- Si nos pediste que no te escribamos: tu dirección, cinco años, para no volver a hacerlo.
Pendiente: plazo de las sanciones y de los vetos (se proponen tres años desde que terminan) y la justificación de conservar un año el registro de quién abrió tu foto. Pendiente del abogado.
Pendiente: cuánto tarda en desaparecer de las copias de seguridad lo que ya se borró. Pendiente de decidir.
Cómo borrar tu cuenta
Desde «Tu cuenta», en la app o en la web: escribes la palabra que te pide para confirmarlo y se borra en el momento. Si eres anfitrión o formas parte del equipo, escríbenos para hacerlo. También puedes escribirnos a admin@charlaclub.com desde el correo de tu cuenta y decirnos que quieres borrarla: la borramos y te contestamos en un mes como mucho (art. 12.3 del RGPD). Si alguna vez necesitamos más tiempo, te lo decimos dentro de ese mes, con el motivo.
Se borra tu cuenta en nuestro servidor y en Clerk, con todo lo que depende de ella, la foto y tu agenda de contactos incluidas, y los mensajes que escribiste. Sales también de las agendas de contactos de los demás. Después quedan, cada cosa hasta que venza su plazo:
- las sanciones, con una huella de tu correo en lugar de tu nombre, para que un veto no se salte volviendo a darse de alta;
- el registro de quién del equipo abrió tu foto, con esa misma huella;
- tu dirección, si nos pediste que no te escribamos;
- el apunte de que la cuenta se borró, 120 días, para que no vuelva al restaurar una copia de seguridad;
- las denuncias y los silencios por acuerdo en los que apareces, con lo que se escribió en ellos, un año, pero ya sin tu cuenta;
- lo que hizo el anfitrión en una sala contigo, 90 días, y lo que apuntó de la sala en su parte, que puede nombrarte, un año;
- los mensajes que escribiste y acompañan a una denuncia, hasta que se borre la denuncia;
- en una conversación de dos, lo que escribió la otra persona y las llamadas entre las dos, ya sin tu nombre, mientras la otra persona la conserve.
De una persona menor de edad no queda nada ligado a su correo, salvo el apunte de la baja durante esos mismos 120 días.
Tus derechos
Escribiendo a admin@charlaclub.com puedes pedir, cuando quieras:
- ver qué datos tuyos tenemos y recibir una copia;
- corregir los que estén mal;
- borrarlos;
- que dejemos de usarlos, o que limitemos su uso mientras se resuelve algo;
- llevártelos en un formato que se pueda leer con un ordenador;
- retirar tu consentimiento donde lo diste, como en la lista de espera, sin que afecte a lo anterior.
Te contestamos en un mes como mucho. Si no estás de acuerdo con la respuesta, puedes reclamar ante la Agencia Española de Protección de Datos o ante la autoridad de protección de datos del país de la Unión Europea donde vives.
Menores
Charla Club es solo para personas de 18 años o más. Si alguien parece menor, su cuenta queda suspendida hasta que pruebe su edad enseñando su documento en persona, sin que se haga ninguna copia: solo se apunta el resultado.
Pendiente: protocolo ante material de abuso sexual infantil o sospecha de menor: qué se conserva, cuánto tiempo, a quién se avisa y qué pasa con la cuenta si no prueba su edad. Pendiente del abogado.